La vida le había otorgado una nueva oportunidad de ser feliz con alguien que la quiere. Y ella lo sabe. Y mientras aprieta con más fuerza la almohada piensa en que por más que le encantaría corresponder aquel sentimiento que el le demuestra no puede, no todavía. Por que en su mente está todavía aquel chico que la hizo feliz sin importar las veces que la hizo llorar. Y piensa en por que los que merecen ser amados no lo son, y los que merecen quedarse solos reciben todo el cariño de alguien que verdaderamente merece ser feliz